Lluís Cuspinera i Ketti Viñas eren aquests dies els dos únics cooperants que s’estaven a la missió de Jordi Mas. Són un matrimoni de la Garriga acabat de jubilar que des de fa tres anys hi passa temporades.
La Ketti es dedica especialment al taller de costura de les dones i en Lluís, que és un reconegut arquitecte, porta endavant els plànols i la direcció de les obres que es fan. La residència FEMAK i alguna sala polivalent com la de l’illa de Kofia són obra seva. I ara està a punt de fer un nou tipus de construcció a partir de sacs que, omplerts de sorra, es van apilant i estructurant formant habitatges tipus iglú molt més sòlids que les cases que estan construïdes amb fang.
Però probablement la feina més important de Cuspinera la fa quan torna a casa anant a trucar les portes d’ajuntaments i particulars per aconseguir diners. Així es va poder finançar, per exemple, la sala polivalent d’Hile Alifa, que va tenir l’ajut dels ajuntaments de l’Ametlla, Dosrius, Cardedeu i Alella, a més de particulars com Ramon Aspa, de Finques la Garriga.
De tota manera, alerten que no només es necessiten diners, sinó que els calen cooperants en diferents matèries (paletes, lampistes, fusters...) que s’hi puguin estar una temporada llarga per formar la gent del país en aquests oficis.
Publicat a El 9 Nou del Vallès Oriental (18/4/2008)
El capellà de la Garriga Jordi Mas i Castells (1930-2010) va dedicar 50 anys al Camerun ajudant al desenvolupament d’una de les regions més pobres de l’Àfrica. Aquest bloc vol compartir amb tothom els escrits, fotografies i vídeos dels amics de 'Baba' Georges, que és tal i com el coneixien al Camerun.
dissabte, 19 d’abril del 2008
divendres, 18 d’abril del 2008
Un garriguense en el fin del mundo
INAUGURACION DEL FEMAK
La misión de Makary, un reducto de paredes de ladrillo pintadas de blanco en una ciudad de muros de barro, se llena de actividad desde primeras horas de la mañana. Mucho más si, como sucedió la pasada semana, se debían arreglar los últimos detalles del Femak Vallès, la residencia para las instructoras de los talleres que se ha costeado parcialmente con aportaciones del Consell Comarcal del Vallès Oriental y que diseñó el arquitecto de La Garriga, Lluís Cuspinera. El pasado viernes, día 11 de abril, aprovechando la presencia de una delegación vallesana encabezada por el presidente comarcal y alcalde de La Llagosta, Antonio Rísquez, se inauguraron las nuevas dependencias. La inauguración fue un pequeño acontecimiento al que acudieron las autoridades locales encabezadas por el subprefecto además de las mujeres del grupo Femak (Femmes de Makary) que gestiona los talleres de costura, agricultura, cocina, alfabetización, economía doméstica… La Femak es la joya de la corona de las actividades de la misión de Makary. La presidenta del taller de costura, una joven de religión musulmana, igual que el 98% de los habitantes de Makary, explicó la importancia que tiene para las mujeres de la zona el poder participar en los talleres, donde se les enseña a coser. “Nos permite aportar una ayuda a nuestras familias”, dijo. El subprefecto Sadou Daoudou, agradeció la labor del “Pere George” (padre Jordi) en el ámbito de la promoción de la mujer y manifiestó el deseo de que el proyecto permita el desarrollo de la zona si “las alumnas de hoy se convierten en las formadoras del mañana”. También manifiestó a los representantes de “la región del Vallès” su esperanza de que “hayan comprendido la importancia de su colaboración y de las necesidades que tenemos en Makary”. Antonio Rísquez, asintió. La inauguración se realizó como culminación a cuatro días de recorrido por la región del extremo norte para comprobar in situ algunas de las obras puestas en marcha por Jordi Mas. Muchas de ellas con colaboraciones de particulares o entes públicos o privados de nuestra comarca. En su discurso, Risquez elogió de forma sentida la figura y la obra de garriguense y se manifestó favorable a mantener relaciones con el pueblo de Makary y dar continuidad a la colaboración iniciada el año pasado a partir de la concesión a éste del premio de Cooperación Internacional, dotado con 12.000 euros. “Este viaje servirá para profundizar en nuestras relaciones con el pueblo de Makary”, aseguró el presidente del Consell Comarcal.
UNA OBRA ENORME
La misión de Makary es sólo una pequeña parte de la enorme obra realizada por Jordi Mas a lo largo de los 45 años que lleva en el Camerún, la mayoría de ellos en la región del Extremo norte. Desde Makary, Mas gestiona directamente las poblaciones de Fotokol, Hile Alifa y Darak. La mitad de las que forman parte de la parroquia de Makary-Blangoua que dirige conjuntamente con otro sacerdote catalán, Moceen Francesc Pausas.
En Hile Alifa, una de las poblaciones controladas desde Makary, se ha levantado una sala polivalente – tanto sirve de iglesia como de escuela o centro de reuniones-, se ha construido un pozo y se ha plantado un campo de árboles frutales que, para evitar que sean víctimas de la voracidad de las cabras, se protegen con la primera valla eléctrica de la región. En Hile Alifa, un poblado de casas con tejados de paja que guardan del inclemente sol a personas y animales, Mas ha puesto en práctica su teoría de que la cooperación es más efectiva si existe corresponsabilización por parte de los que la reciben. En este caso, los habitantes de esta población, separada de Makary por media hora de caminos polvorientos en la estación seca y fangales en la de las lluvias, se comprometieron a que los árboles, recién plantados, serían debidamente regados. El día de la visita a los retoños, Mas estuvo contento en ver como las gentes del lugar habían cumplido con su palabra. La sala de Hile Alifa, proyectada también por Lluís Cuspinera, quien también se encargó de buscar buena parte del dinero para financiarla, contó con la colaboración, entre otros, de los ayuntamientos de L´Ametlla del Vallès, Cardedeu y Parets. Actualmente, también con la ayuda de estos ayuntamientos, se está construyendo otra sala polivalente en la isla de Darak.
La isla de Darak está en el interior del lago Chad, una inmensa masa de agua dulce que alimenta un vergel en medio de ese secarral que es el norte del Camerún en la época seca. Jordi Mas, viaja a Darak una vez al mes para decir misa en una pequeña construcción de chapa metálica. Para ello tiene que realizar un largo camino en todo terreno por una ruta infecta hasta Blangoua y, desde allí, recorrer el lago en barca a lo largo de hora y media mas.
En la cercana isla de Kofia, otra porción de tierra surgida hace unos años del lago a consecuencia del acelerado proceso de desecación que experimenta, ya funciona una sala polivalente similar. En ambos casos, según explican con orgullo los responsables locales, estas instalaciones dan cobijo a pequeñas comunidades cristianas integradas por personas de diferentes etnias y que hablan diferentes lenguas. La isla de Kofia es responsabilidad de “sisco” Pausas, que vive en la misión de Blangoua, a media hora en barca. Blangoua, que cuenta con un mercado que recibe el pescado que es la base económica de los habitantes de la zona del lago Chad, está hermanada con el municipio de Santa Eulàlia de Ronçana. El Ayuntamiento de la población vallesana, que dedica un 1% a cooperación, se ha comprometido a poner los medios para construir un puente que permitirá, en la época de lluvias, acceder a la población, sin necesidad de recurrir a las piraguas.
La misión de Blangoua fue fundada ya hace unos años por Jordi Mas y lo que empezó como un grupo de cuatro contenedores de mercancías adaptados para vivienda, es hoy un centro educativo de referencia en toda la región. Junto a la misión, hoy ya convertida en un sólido edificio, se ha levantado una escuela en la que más de ochocientos niños cursan clases de primaria, secundaria y formación profesional. Esta última actividad, que cuenta con unos 40 alumnos en diferentes talleres de mecánica, ebanistería, soldadura o albañilería, cuenta con la ayuda permanente de la asociación 100% Camerún de Mollet del Vallès, próxima a la parroquia de Sant Vicenç. La puesta en marcha de esta escuela, de hecho, fue dirigida por Miquel Àngel Pérez, antiguo vicario de Mollet, que estuvo varios años en la zona y actualmente presta su servicio en Santa Coloma de Gramenet. En el proyecto de Blangoua también ha colaborado la escuela Sant Gervasi, de Mollet. Junto a las instalaciones escolares y los talleres de prácticas se ha construido una residencia de estudiantes que se ha levantado gracias a las aportaciones de Mans Unides del Vallès oriental, la Unió de Botiguers de Cardedeu y la artista de esta localidad, Eva Arrizabalaga. De hecho en la sala principal de la residencia está colgada la litografia original titulada “pastera” creada y vendida para impulsar este proyecto.
COOPERANTES ANTES QUE NADIE
“Cuando abrimos un pozo no pensamos en la religión de los que van a beber, sino en si tienen sed”, explica Jordi Mas. Y lleva más de 100 construidos en una región en que la aparente aridez de la superficie oculta unas enormes reservas hídricas. Esta es una de sus prioridades de desarrollo – el que se beba agua limpia en lugar de la infecta procedente de las charcas pluviales- junto a la educación, la sanidad, la promoción de la mujer y la defensa del medio ambiente. Esto de hacer las cosas sin mirar a quien benefician, también forma parte de la filosofía general que guía su quehacer diario: el servir a la comunidad, “dando testimonio de buena vecindad y creando relaciones de amistad con todos”, especialmente con la comunidad mayoritaria, la musulmana. “Cuando llegué al Camerún traía sólo un brevario y el derecho canónico, luego vi que eso no era lo primero que se necesitaba, sino ayuda para el desarrollo”, recuerda. Eso sucedió en la década de los 60. En todo estos años, explica, “nunca he convertido a un musulmán”. Incluso se pasó 17 años sin bautizar a nadie. Ahora, la actividad de las misiones, roto el recelo inicial, se contempla detrás de su enorme esfuerzo social con normalidad. El “Pere Mas” es respetado incluso por los más recalcitrantes musulmanes de la región y por los dirigentes de las étnias, como el Sultán kotokó.
EL HOSPITAL DE MADA
Antes de poner en marcha la parroquia de Makary-Blangoua, y todas sus ramificaciones, Jordi Mas estuvo dos décadas vinculado al mundo de la atención sanitaria. En su haber cuenta con haber participado en la fundación y crecimiento del Hospital de Mada, población situada muy cerca de Makary, y que actualmente, con sus 120 camas, es una referencia sanitaria a más de un centenar de quilómetros a la redonda. Sus pacientes, acuden incluso desde los vecinos Chad y Nigeria. La mayoría están acompañados por familiares que, con todos sus enseres, montan campamentos en los patios. Actualmente el hospital es gestionado por una Fundación helvética, pero médicos y enfermeras atienden al sacerdote con toda la familiaridad del mundo. “Mon Pere” (mi padre) lo llama respetuosamente un joven oftalmólogo que ejerce su profesión en este rincón perdido. Es un caso singular ya que trabaja lejos de su familia. En Mada no hay las escuelas necesarias para sus hijos. ¿Por qué este sacrificio?, le preguntamos. Por agradecimiento a Jordi Mas y al Hospital. Explica que la ayuda de ambos fue lo que le permitió cursar unos estudios que le estaban vetados a su condición de chico pobre.
Reportatge de Jordi Abayá publicat a Revista del Vallès (18/4/08)
'Nasara'
Los nasara, plural de nasrani, es el nombre con el que se designa a los cristianos en el mundo islámico. Aparece quince veces en el Corán, y parece que deriva del nombre de la localidad de Nazaret. Parece que se trata de un término despectivo utilizado por un mauritano, yemení o egipcio, ya que se refiere más concretamente a los propios del país que han adoptado esa religión.Las palabras, como sabemos, cambian de significado y para un musulmán del África central, el término se utiliza como sinónimo de “blanco”, más que de “cristiano”. Hasta el abuso, diría yo, después de haber estado unos días en esta parte del mundo. Al principio que la palabreja esté en boca de todos los locales, independientemente de que sean amistosos o no, hace una cierta gracia. A todo el mundo, digo yo, le gusta la experiencia de sentirse por un ratito como un perro verde comiendo margaritas azules. Pasado un tiempo, la cosa cansa. Luego, cuando se escucha que al “nasara”, además hay quien lo llama “cochon” (cerdo), la cosa empieza a pintar bastos. Pero no hay que alarmarse antes de tiempo, ni llamar a SOS Racismo para que nos asista, ni a las fuerzas de la ONU para que nos rescaten. Se trata de un malentendido cultural. En toda la zona del Sahel, los niños juegan libremente por unas calles escondidas bajo un palmo de un polvo blanquecino. Al final de la jornada, cuando vuelven a sus casas, estos niños están “blancos” de tanto polvo. Afortunadamente, las madres centroafricanas, que para eso son madres, solucionan el problema a base de agua y jabón. En casos desesperados, que también los hay, se recurre
al estropajo. Resultado: los niños vuelven a lucir y recuperan su negro-negrísimo, color original. De ahí lo de lo “blanco” equivalga a “sucio” cuando lo “negro” es lo “limpio”. Menos mal que sólo es eso. Cuando se viaja hay que mantener las orejas limpias, escuchar sin prejuicios e intentar
entender.
Jordi Abayá, periodista
Publicat a Revista del Vallès (18/4/2008)
Un 'nassara' en terra de sultans
Jordi Mas és un home treballador, tossut i perseverant. Per això, i malgrat les adversitats que ha tingut en alguna ocasió, ha anat tirant endavant incomptables iniciatives destinades al desenvolupament de la gent dels pobles i poblats de l’extrem nord del Camerun, una regió de més de 2.000 quilòmetres quadrats i al voltant de 300.000 habitants que toca al llac Txad i que té el Txad a la dreta i Nigèria a l’esquerra.
La seva tasca pastoral l’ha anat fent entre els pocs cristians que ha anat trobant en els llocs on ha viscut, però la seva opció no ha estat mai la de convertir infidels, la tasca que li van encomanar quan l’any 1960 va venir a l’Àfrica negra com a missioner. Mas va comprovar de seguida que aquella gent no necessitava cap missioner ni cap conversió –ja eren musulmans o animistes–, sinó que requerien del seu ajut, no per fer-los entrar en la fe cristiana, sinó per intentar solucionar les necessitats més bàsiques i elementals: l’aigua i la salut.
Així doncs, es va anar especialitzant en la construcció de pous que evitessin als habitants de la zona haver de desplaçar-se quilòmetres i quilòmetres a peu per aconseguir una mica d’aigua per beure tant per a ells com per al seu bestiar, els animals que els donen el seu aliment diari. En va construir centenars, i mentre condueix el seu Toyota pick-up per les pistes polsegoses de l’estació seca prèvia a les pluges d’estiu, els va assenyalant un per un satisfet de veure com els pous sempre estan rodejats de vida humana i animal.
Mas també va veure clar que la sanitat era una de les grans mancances d’aquesta regió de l’Àfrica negra. I si ara mateix, l’esperança de vida al Camerun és de 50 anys i la gent sovint mor per infeccions i malalties que aquí serien de solució ben fàcil, fa trenta anys la situació encara era més greu. Per això, juntament amb el doctor Giorgio Maggi, de Suïssa, va fundar l’hospital de referència de Madà, i hi va treballar durant anys en tasques administratives i fent d’ambulància amb un jeep, una feina que li va permetre conèixer molt bé totes les pistes de la regió i, sobretot, poder conèixer de prop i acostar-se als habitants de la zona d’influència de l’hospital, uns 200 quilòmetres a la rodona.
Quan l’any 1988 va morir el doctor Maggi, Jordi Mas va optar per la fundació d’escoles, perquè té molt clar que un poble sense cultura i sense educació és un poble sense esperança i sense futur. Un dels fruits d’aquest treball és la gran escola de Belangoua, poble agermanat amb Santa Eulàlia de Ronçana, que acull 500 alumnes d’ensenyament bàsic més 40 que hi aprenen un ofici. Mecànica i fusteria són les dues especialitats que més es necessiten, tot i que també els caldrien bons paletes per fer construccions sòlides, encara que sigui amb les típiques peces d’adob fetes d’argila assecades al sol.
En una terra extrema com aquesta, on encara hi ha models heretats de l’edat mitjana com els sultans, que no manen però influeixen potser més que les autoritats administratives, un nassara –‘blanc’ en la llengua de la zona– és mirat amb curiositat sempre que passa pels carrers o arriba en algun poblat. Però, en canvi, Jordi Mas no és un nassara qualsevol, és père Georges, baba Georges, un apel·latiu col·loquial que implica estima i admiració cap a la persona que el porta.
I és que en aquests 48 anys d’estada al Camerun, Jordi Mas s’ha guanyat l’estima de tothom perquè ell mateix també és un home comprensiu, que estima a tothom i que ajuda els altres tant com pot, siguin de la religió que siguin, perquè puguin tenir una vida millor, que bona falta fa. Es podria dir que Jordi Mas, més que un missioner, que mai no ho ha estat ni ho ha volgut ser, va ser un cooperant avant la lettre, un pioner del que ara són les ONG que es mouen per aquest i altres països treballant per al desenvolupament humà. Per tot això i per tota la feina feta per aquest home d’una sola peça, es va ben merèixer el premi de Cooperació Internacional al Desenvolupament Humà que, en la seva primera edició, li va atorgar el Consell Comarcal del Vallès Oriental.
Jordi, de part de tots, gràcies, moltes gràcies!
Pep Mas, periodista
Publicat a El 9 Nou del Vallès Oriental (18/4/2008)
Josep Artigas guanya la segona edició del Premi Internacional per al Desenvolupament Humà del Consell Comarcal
Josep Artigas, sacerdot de l’ordre dels escolapis, ha guanyat la segona edició del premi de Cooperació Internacional per al desenvolupament humà 2008, que atorga el Consell Comarcal. Artigas va néixer a Castellterçol i treballa des de fa 31 anys al Senegal, on va anar per crear un centre de formació agrària, i on actualment desenvolupa projectes d’educació i formació d’infants i joves.
La comissió de govern del Consell Comarcal va valorar dimecres cada una de les tres candidatures presentades al premi i la documentació. El guardó ha recaigut en Artigas per la seva vinculació amb la comarca, ja que continua tenint relació amb Caldes, on viatja cada dos anys per passar les seves vacances. Al Senegal ha assumit, des de 1977, nombrosos reptes de cooperació, entre d’altres, a la regió de Casamance, al sud del país, a Sokone (al centre del país) i a la seva capital, Dakar.
La tasca d’Artigas està basada a facilitar a la població eines per al desenvolupament econòmic i humà, partint dels principis d’autonomia, i del que ell mateix anomena autopromoció de la població amb què coopera. De fet, s’allunya de la creació de situacions de dependència, i per exemple crea una escola agrària dirigida per un senegalès, centre de joves, xarxa de productors autogestionats, etc.
Els altres dos candidats eren Jaume Calvera i l’AEG Mas Pons i Anglasell. Calvera és un missioner combonià vinculat a Llinars que desenvolupa tasques de promoció social i desenvolupament de la població nativa a Sud-àfrica des de 1984. Per la seva banda, l’AEG Maspons i Anglasell és un moviment que pertany a Minyons Escoltes i Guies de Catalunya, que vol fer uns campaments solidaris a Somotillo (Nicaragua) a l’escola que hi va construir l’any 2001 l’Ajuntament de Bigues i Riells.
L’objectiu del premi, que té una dotació d’11.000 euros, és distingir les persones i institucions relacionades amb la comarca que hagin promogut o participat en projectes de cooperació internacional per al desenvolupament humà. El guardó es lliurarà el proper 24 d’abril a les vuit del vespre, en un acte que es farà al centre cultural Can Rajoler de Parets, i en el decurs del qual també es lliurarà el premi al Vallesà de l’Any, que lliura EL 9 NOU.
En la primera edició, el Consell Comarcal va lliurar el premi al sacerdot Jordi Mas, de la Garriga, que treballa al Camerun des de l’any 1960. El Consell li va atorgar aquest guardó tenint en compte la tasca de cooperació que desenvolupa a Makary-Belangoua, a l’extrem nord del Camerun.
Publicat a El 9 Nou del Vallès Oriental (18/4/2008)
La comissió de govern del Consell Comarcal va valorar dimecres cada una de les tres candidatures presentades al premi i la documentació. El guardó ha recaigut en Artigas per la seva vinculació amb la comarca, ja que continua tenint relació amb Caldes, on viatja cada dos anys per passar les seves vacances. Al Senegal ha assumit, des de 1977, nombrosos reptes de cooperació, entre d’altres, a la regió de Casamance, al sud del país, a Sokone (al centre del país) i a la seva capital, Dakar.
La tasca d’Artigas està basada a facilitar a la població eines per al desenvolupament econòmic i humà, partint dels principis d’autonomia, i del que ell mateix anomena autopromoció de la població amb què coopera. De fet, s’allunya de la creació de situacions de dependència, i per exemple crea una escola agrària dirigida per un senegalès, centre de joves, xarxa de productors autogestionats, etc.
Els altres dos candidats eren Jaume Calvera i l’AEG Mas Pons i Anglasell. Calvera és un missioner combonià vinculat a Llinars que desenvolupa tasques de promoció social i desenvolupament de la població nativa a Sud-àfrica des de 1984. Per la seva banda, l’AEG Maspons i Anglasell és un moviment que pertany a Minyons Escoltes i Guies de Catalunya, que vol fer uns campaments solidaris a Somotillo (Nicaragua) a l’escola que hi va construir l’any 2001 l’Ajuntament de Bigues i Riells.
L’objectiu del premi, que té una dotació d’11.000 euros, és distingir les persones i institucions relacionades amb la comarca que hagin promogut o participat en projectes de cooperació internacional per al desenvolupament humà. El guardó es lliurarà el proper 24 d’abril a les vuit del vespre, en un acte que es farà al centre cultural Can Rajoler de Parets, i en el decurs del qual també es lliurarà el premi al Vallesà de l’Any, que lliura EL 9 NOU.
En la primera edició, el Consell Comarcal va lliurar el premi al sacerdot Jordi Mas, de la Garriga, que treballa al Camerun des de l’any 1960. El Consell li va atorgar aquest guardó tenint en compte la tasca de cooperació que desenvolupa a Makary-Belangoua, a l’extrem nord del Camerun.
Publicat a El 9 Nou del Vallès Oriental (18/4/2008)
divendres, 27 d’abril del 2007
La il·lusió pel demà
Mossèn Jordi Mas és el referent d’una vida lliurada als pobles necessitats del Camerun. Poc després d’arribar a l’Àfrica a va comprendre que no servia la mentalitat occidental per poder reeixir en el seu objectiu, que calia fer camí junts i esdevenir un més entre els africans. La seva conversa pausada i pacificadora traspua el pòsit d’aquests 47 anys de fidelitat, de treball constant, esperançat, i d’il•lusió que es refà cada dia, sabent que tot es realitza molt lentament, que hi ha moltes limitacions, però que el fonamental és donar eines per superar les mancances més bàsiques.
El seu itinerari, fonamentat en l’evangeli, el porta a donar-se als més pobres i així s’explica que deixés el sud d’aquell país, si més no amb més recursos de l’Estat, per traslladar-se al nord oblidat de tothom. A força de perseverança ha teixit tot un seguit de complicitats, a l’interior dels pobles de Blangoua i de Makary, però també a Catalunya i especialment al Vallès, que han fet possible la construcció d’escoles, de pous, de tallers, d’hospitals, però sobretot han comportat que el tinguin com un pare acollidor en un món majoritàriament musulmà.
D’altra banda, la presència d’en Jordi Mas en aquests pobles del Camerun ha animat a seguir-lo i de fa uns anys hi ha dos capellans més, en Sisco Pausas i en Miquel Àngel Pérez. Alhora han estat moltes les persones del Vallès que hi han fet estades per col·laborar en algun dels projectes i en els camps de treball. I ha estat també amb la seguretat de comptar amb el seu ajut que el poble de Santa Eulàlia va decidir agermanar-se amb el poble de Blangoua com a mitjà per aprofundir en la solidaritat i en la cooperació amb el Tercer Món.
El capteniment d’en Jordi Mas ha contribuït a millorar la vida de milers de persones, però més enllà de les realitzacions materials, és un goig de comprovar que a centenars de quilòmetres qui més qui menys coneix i saluda amb un somriure a la cara el seu “Baba George” (papa Jordi).
El seu itinerari, fonamentat en l’evangeli, el porta a donar-se als més pobres i així s’explica que deixés el sud d’aquell país, si més no amb més recursos de l’Estat, per traslladar-se al nord oblidat de tothom. A força de perseverança ha teixit tot un seguit de complicitats, a l’interior dels pobles de Blangoua i de Makary, però també a Catalunya i especialment al Vallès, que han fet possible la construcció d’escoles, de pous, de tallers, d’hospitals, però sobretot han comportat que el tinguin com un pare acollidor en un món majoritàriament musulmà.
D’altra banda, la presència d’en Jordi Mas en aquests pobles del Camerun ha animat a seguir-lo i de fa uns anys hi ha dos capellans més, en Sisco Pausas i en Miquel Àngel Pérez. Alhora han estat moltes les persones del Vallès que hi han fet estades per col·laborar en algun dels projectes i en els camps de treball. I ha estat també amb la seguretat de comptar amb el seu ajut que el poble de Santa Eulàlia va decidir agermanar-se amb el poble de Blangoua com a mitjà per aprofundir en la solidaritat i en la cooperació amb el Tercer Món.
El capteniment d’en Jordi Mas ha contribuït a millorar la vida de milers de persones, però més enllà de les realitzacions materials, és un goig de comprovar que a centenars de quilòmetres qui més qui menys coneix i saluda amb un somriure a la cara el seu “Baba George” (papa Jordi).
Jaume Dantí, alcalde de Santa Eulàlia de Ronçana i historiador
Publicat a El 9 Nou el 27 d'abril de 2007
Publicat a El 9 Nou el 27 d'abril de 2007
dimarts, 6 de juny del 2006
dilluns, 15 de maig del 2006
“Les dones i els joves són els pilars fonamentals d’Àfrica”

Jordi Mas, de 76 anys, va marxar de la Garriga l’any 1960 cap al Camerun. Juntament amb altres membres de la comunitat cristiana, va establir-se a Makari, al nord del país. Amb el pas del temps, Mas ha anat canviant la seva missió i del vessant evangèlic ha passat al comprimís amb el desenvolupament de la gent de la regió.
El missioner d’ara es deu assemblar poc al dels anys seixanta quan vostè va marxar a Camerun…
Les circumstàncies han canviat molt: la mentalitat de la societat és més laica, el poder de l’Església més minso… Jo vaig marxar com a missioner evangelitzador i ara treballo molt pel desenvolupament.
Li porta algun problema estar en una petita comunitat cristiana enmig d’una societat musulmana?
Problemes, no. Hi ha tolerància, convivència i respecte mutus. Quan hi vas a treballar, la gent té ganes de progressar i la ideologia religiosa passa a segon terme i queden els valors
humans.
L’islamisme al Camerun està tan radicalitzat com als països àrabs?
Depèn molt de cada petita comunitat. A la regió on jo estic, és molt tolerant.
Camerun és un país ric en recursos naturals, però en canvi la gent hi viu pobrament…
Els polítics de la nació no ho han sabut administrat bé.
Són molts els camerunesos que es juguen la vida en una pastera per arribar a Europa?
Tots. El somni de tota la joventut africana és Europa. A través dels mitjans de comunicació s’enlluernen amb el món exterior. I l’única manera d’evitar-ho és el desenvolupament i el benestar.
I com potenciar el desenvolupament i el benestar?
És un problema del món sencer.
Potser l’única solució és treballar en projectes com els seus…
El nostre objectiu són els joves i les dones. Per nosaltres són els dos pilars fonamentals. L’Àfrica s’aixecarà per la dona. La dona té molta més iniciativa, igual com la joventut.
I què fan concretament?
Nosaltres no podem fer grans indústries. Necessitem gent que sàpiga reparar cotxes, tècnics mitjans... Per això a les escoles fem un ensenyament molt arrelat a les necessitats: petita agricultura, gestió, mecànica, fusteria…
I se’n surten?
L’esperit de guany immediat pesa molt. Un exemple: alumnes que haurien d’anar a l’institut prefereixen comprar-se una bicicleta, anar a Nigèria i fer contraban de benzina, de sucre o de te, que té un guany immediat, abans que continuar una formació que a la llarga els donaria més beneficis.
L’altre puntal, deia, són les dones.
L’Àfrica se salvarà per la dona: són nombroses, tenen un sentit molt més gran de família, tenen més motivació i saben administrar molt millor que l’home. La realitat és aquesta. I la dona comença a creure que se’n pot sortir.
I com les formen?
Mirem que puguin tenir aigua potable i les formem perquè diversifiquen els cultius i per tant l’alimentació. I que amb cuines de biogàs i solars s’estalviïn els deu quilos de llenya diaris que fan servir. Aquestes cuines les ensenyarem a fer a l’escola perquè les puguin fer a casa seva.
Què necessiten dels europeus?
Ara mateix, jo necessito persones: mestres amb iniciativa per engrescar les nostres mestres… Tècnics que puguin venir, veure, descobrir, reflexionar i programar coses factibles amb els mitjans que tinguem. I també aportacions econòmiques.
Si un grup de voluntaris pensa que els pot ajudar durant les seves vacances, què poden fer?
Poden fer petits serveis en funció de la seva formació. Que vinguin i ja els donarem alguna feina per fer.
Ens podem refiar de les ONG o valen més projectes més locals?
Les grans ONG deuen fer el seu treball però jo crec molt en la relació directa entre aquí i allà. És molt eficaç.
Ha pensat mai a tornar definitivament a la Garriga o es quedarà a l’Àfrica per sempre?
Jo estic a l’Àfrica perquè m’hi sento realitzat. Però el dia que no sigui així tornaré cap aquí i amb tota la il·lusió d’haver treballat allà. No estic casat amb Àfrica.
Entrevista de Pep Mas publicada a El 9 Nou del Vallès Oriental (15/5/2006)
El missioner d’ara es deu assemblar poc al dels anys seixanta quan vostè va marxar a Camerun…
Les circumstàncies han canviat molt: la mentalitat de la societat és més laica, el poder de l’Església més minso… Jo vaig marxar com a missioner evangelitzador i ara treballo molt pel desenvolupament.
Li porta algun problema estar en una petita comunitat cristiana enmig d’una societat musulmana?
Problemes, no. Hi ha tolerància, convivència i respecte mutus. Quan hi vas a treballar, la gent té ganes de progressar i la ideologia religiosa passa a segon terme i queden els valors
humans.
L’islamisme al Camerun està tan radicalitzat com als països àrabs?
Depèn molt de cada petita comunitat. A la regió on jo estic, és molt tolerant.
Camerun és un país ric en recursos naturals, però en canvi la gent hi viu pobrament…
Els polítics de la nació no ho han sabut administrat bé.
Són molts els camerunesos que es juguen la vida en una pastera per arribar a Europa?
Tots. El somni de tota la joventut africana és Europa. A través dels mitjans de comunicació s’enlluernen amb el món exterior. I l’única manera d’evitar-ho és el desenvolupament i el benestar.
I com potenciar el desenvolupament i el benestar?
És un problema del món sencer.
Potser l’única solució és treballar en projectes com els seus…
El nostre objectiu són els joves i les dones. Per nosaltres són els dos pilars fonamentals. L’Àfrica s’aixecarà per la dona. La dona té molta més iniciativa, igual com la joventut.
I què fan concretament?
Nosaltres no podem fer grans indústries. Necessitem gent que sàpiga reparar cotxes, tècnics mitjans... Per això a les escoles fem un ensenyament molt arrelat a les necessitats: petita agricultura, gestió, mecànica, fusteria…
I se’n surten?
L’esperit de guany immediat pesa molt. Un exemple: alumnes que haurien d’anar a l’institut prefereixen comprar-se una bicicleta, anar a Nigèria i fer contraban de benzina, de sucre o de te, que té un guany immediat, abans que continuar una formació que a la llarga els donaria més beneficis.
L’altre puntal, deia, són les dones.
L’Àfrica se salvarà per la dona: són nombroses, tenen un sentit molt més gran de família, tenen més motivació i saben administrar molt millor que l’home. La realitat és aquesta. I la dona comença a creure que se’n pot sortir.
I com les formen?
Mirem que puguin tenir aigua potable i les formem perquè diversifiquen els cultius i per tant l’alimentació. I que amb cuines de biogàs i solars s’estalviïn els deu quilos de llenya diaris que fan servir. Aquestes cuines les ensenyarem a fer a l’escola perquè les puguin fer a casa seva.
Què necessiten dels europeus?
Ara mateix, jo necessito persones: mestres amb iniciativa per engrescar les nostres mestres… Tècnics que puguin venir, veure, descobrir, reflexionar i programar coses factibles amb els mitjans que tinguem. I també aportacions econòmiques.
Si un grup de voluntaris pensa que els pot ajudar durant les seves vacances, què poden fer?
Poden fer petits serveis en funció de la seva formació. Que vinguin i ja els donarem alguna feina per fer.
Ens podem refiar de les ONG o valen més projectes més locals?
Les grans ONG deuen fer el seu treball però jo crec molt en la relació directa entre aquí i allà. És molt eficaç.
Ha pensat mai a tornar definitivament a la Garriga o es quedarà a l’Àfrica per sempre?
Jo estic a l’Àfrica perquè m’hi sento realitzat. Però el dia que no sigui així tornaré cap aquí i amb tota la il·lusió d’haver treballat allà. No estic casat amb Àfrica.
Entrevista de Pep Mas publicada a El 9 Nou del Vallès Oriental (15/5/2006)
dilluns, 1 de novembre del 2004
L'experiència al Camerun: una experiència inoblidable
L’Àfrica està malalta de pobresa, dependència, corrupció i altres mals, però Europa també està malalta: de mi-sèria humana, de complex de superioritat, d’individualisme, d’estrès... Si el veri-table problema consisteix a aprendre a construir un món autènticament humà, les ferides són a tots dos llocs, i necessitem tots els recursos i tots els valors, tant els europeus com els africans.Després de molt temps de preparació, de llargues i alhora profitoses reunions a Barcelona amb el Grup de Solidaritat Arxijove Poblenou i després de buscar activitats per recollir diners per tal de finançar el projecte, havia arribat l’hora de marxar. Era el dia 5 d’agost quan ens vam trobar tots deu, els que havíem d’emprendre el viatge al Camerun: vuit joves de Barcelona i nosaltres dos.
Després d’un llarg viatge amb escala a París, vam arribar a N’Djamena, capital del Txad. Eren les 10 de la nit i només baixar de l’avió ja vam sentir que ens trobàvem a l’Àfrica per la calor, l’olor i els mosquits típics del continent africà. Després de passar la nit a la procura de N’Djamena, vam emprendre el viatge cap al Camerun, amb alguns entrebancs a la frontera. A Blangoua, el Sisco ja ens esperava; era divendres i dilluns ja vam començar els nostres projectes. Els deu joves ens vam dividir en tres grups, i, al seu torn, cada grup es va encarregar de preparar i dur a terme una activitat: 4 joves van preparar el casal d’estiu per als infants; tres més, el taller d’informàtica per a joves, i els tres joves restants van fer un taller amb les dones, amb les quals van compartir experiències, van fer tallers de cuina, etc., i també van aprofitar per fer classes d’informàtica.
Els tres àmbits de treball ens van ajudar a relacionar-nos i acostar-nos a la gent del poble, i això ens va servir per conèixer més a fons la manera de viure dels camerunesos.
Aquestes tasques les desenvolupàvem durant el matí, i a la tarda apro-fitàvem per visitar el poble, llegir, intercanviar converses amb el Sisco i el Miquel Àngel (missioner que està amb el Sisco), i compartir, amb els companys, experiències i impressions sobre l’Àfrica, entre altres coses.
Així van passar les dues primeres setmanes al Camerun i de seguida ja ens vam poder adonar de l’enriquiment que aquella experiència estava suposant per a no-saltres. Havíem après moltes coses i, segurament, la gent de Blangoua també havia après alguna cosa de nosaltres. Una de les coses que més ens va sorprendre és que, tot i la pobresa, les injustícies, etc., en definitiva, de la precària situació en què viuen la majoria dels africans, en els seus rostres es reflecteixen raigs d’alegria, esperança i, malgrat tot, també pau i felicitat. Tenen pocs recursos econòmics però molta riquesa personal i humana; tenen materialment poc, però el que tenen ho agraeixen i viuen el dia amb la màxima joia i il·lusió, sense l’afany que hi ha a Europa de voler tenir sempre més i més, i, a sobre, no estar content amb el que es té.
L’última setmana vam deixar la missió de Mn. Sisco i ens vam desplaçar cap al sud, on vam poder conèixer les dife-rents tasques missioneres que du a terme l’Església al nord del Camerun, construint escoles, centres d’acollida, hospitals, etc., i també vam aprofitar per fer una mica de turisme.
D’aquesta manera havien passat les tres setmanes d’estada al Camerun, i era hora de tornar cap a casa. Vam anar altra vegada a N’Djamena per tal d’agafar l’avió fins a Barcelona. Quan sents que l’avió s’enlaira tens sensacions contradictòries perquè tens ganes de tornar a casa, però alhora notes que deixes moltes coses enrere i persones amb les quals has compartit tres setmanes de la teva vida.
Aquest viatge ens ha canviat en alguns aspectes i ens ha suposat un enriquiment personal. La convivència entre nosaltres i amb els missioners ha estat molt positiva. Ens agradaria que aquesta experiència fos l’inici de futurs projectes al Camerun i al Tercer Món, per tal que altres joves poguessin beneficiar-se també d’una experiència similar i alhora aportar quelcom a la vida de moltes persones que viuen en una situació precària.
Per acabar aquest escrit voldríem donar les gràcies a totes aquelles persones que ens han donat suport i que han col·laborat en aquest projecte. Ens agradaria fer-vos partícips de l’experiència viscuda amb una xerrada que tindrà lloc en el marc del Sopar de la Fam, en què farem una presentació de les fotografies, les diapositives i el vídeo que estem elaborant.
Moltes gràcies a tots i totes!
Pau Romeu i Núria Monfort, cooperants
Publicat a La Miranda (11/2004)
diumenge, 28 de març del 2004
Mn. Jordi Mas Castells, noces d'or al Camerun
Entre els sacerdots de la nostra diòcesi que celebren les noces d’or sacerdotals hi ha Mn. Jordi Mas. Nasqué a La Garriga l’any 1930 i fou ordenat prevere per Mons. Gregori Modrego l’any 1954. Hem d’agrair al Senyor, aquest any cinquantè, el seu ministeri.L’encíclica missional del papa Pius XXII Fidei Donum va fer prendre consciència de responsabilitat missionera als preveres i seminaristes dels anys cinquanta. A poc a poc, van anar prosperant els contactes amb el bisbe Tomás Mongo de la diòcesi de Douala, al Camerun.
Després d’uns anys de servir a diferents parròquies de la diòcesi de Barcelona començà el seu caminar al Camerun. Des l’any 1961 Mn. Jordi es va incorporar al presbiteri de Douala. Forma part del grup de tantes persones que han agermanat Barcelona amb el poble del Camerun. L’any 1963 va decidir deixar la diòcesi de Douala per anar a una zona més pobra i marginada del Camerun.
TOKOMBERE
Mn. Simón Mpeke estava en missió vora les tribus animistes de les muntanyes Mandara, al nord del país. Llavors el bisbe de Douala, Mons. Mongo, hi va enviar també Mn. Jordi Mas. L’esperit apostòlic i l’estil testimonial de Carles de Foucauld han acompanyat la missió de Mn. Jordi a les terres del nord del Camerun.
Mn. Jordi va aconseguir l’any 1967, d’una banda, que Mn. Ramon Fàbregas anés a fer equip amb ell al nord del Camerun, i, d’altra banda, que a Barcelona es creés un equip d’ajut per tirar endavant el pla de desenvolupament anomenat PROMONORD, integrat en el Secretariat d’Agermanament.
Aquest projecte ampliava la relació que ja hi havia amb la parròquia de la Miraculosa, de Barcelona, on Mn. Mas havia estat un temps de vicari. Demanava la construcció de vint pous a diversos poblats, una cantina escolar per a tres-cents alumnes, un camió per a la cooperativa agrícola i els economats, un centre agropecuari i una escola agrícola. No tot s’aconseguí.
ZINA
L’any 1969, el metge suís Dr. Maggi va anar a fundar un hospital al mig de les maresmes inundables de Zina, vora el riu Logone. Són poblacions ja islamitzades. Allí els musulmans del poblat, amb el soldà, no hi volien cap missió. Però aquells dos catòlics, Mn. Mas i el Dr. Maggi, hi fundaren l’hospital i el sostingueren durant anys. Quan l’hagueren de tancar, marxaren més al nord.
SERBEWELL
El doctor anà a Mada l’any 1978. És un petit poblat a la vora de Makary, no lluny del braç d’aigua anomenat Serbewell. És a prop del llac Txad i a la vora de la frontera amb Nigèria.
Mn. Jordi anà a treballar i viure a l’hospital de Mada, altre cop amb el Dr. Maggi. Des d’allí començà les missions catòliques de Makary i de Blangoua. Dirigeix la zona missional de la diòcesi catòlica de Yagoua, que pertany a la regió de l’extrem nord del Camerun, amb unes 8 comunitats, en aquesta zona d’inundacions anuals i majoria religiosa musulmana.
La tasca de l’hospital no fou l’única que ocupà el treball de Mn. Jordi pels veïns de Makary. Novament començà la construcció de pous, per tal que tinguessin aigua potable durant tot l’any. És un dels treballs que encara fa el 2004, tant a favor dels poblats
de la tribu Kotokò, agricultors, com dels ramaders nòmades, els àrabs Choa. Ara col·laboren amb ell uns mossèns barcelonins.
Amb ell i els seus companys d’ordenació sacerdotal, donem gràcies al Pare de blancs i de negres. Per a tots ha ressuscitat el seu Fill Jesús.
Mn. Manuel Roig, delegat diocesà de Missions
Publicat al Full Dominical de Barcelona (28/3/2004)
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